Cuando vivía en Las Palmas, organizábamos "veladas literarias".
En realidad solamente fueron dos o tres (enseguida me tocó volver a la Península), pero realmente resultó divertido.
Era una buena excusa para juntarse, beber unas copas de vino, picar algo, charlar y...escribir.
La primera me la curré. Preparé invitaciones personalizadas buscando la correspondencia de los nombres de los asistentes con algún dios griego o romano y, con esta excusa y una especie de rima grandilocuente, obligaba a los asistentes a escribir un relato sobre "la eternidad".
En la segunda, ya no me lo curré tanto. No hubo invitaciones, ni tema previo (aunque vino y picoteo, por supuesto no faltaron), sino que decidimos jugar a improvisar sobre la marcha. Cada uno escribía en un papel una frase. Daba igual que estuviera completa, o que fuera extraña, se pedía una frase. Luego sacábamos una al azar " y la polilla chocó contra el cristal de la ventana" (algo parecido a esto salió una de las veces). Había que construir un relato de tema libre que contuviera esa frase.
Relatos disparatados, tristes, alegres, eróticos...con el eje común de esa frase, encontramos caminos de lo más variopintos. Creo que todos disfrutamos mucho, tanto los que nos tomábamos la cosa como algo no demasiado serio, como aquellos otros que habían hecho de escribir su vida.
Echo de menos esas veladas. Echo de menos escribir sin pretensiones, simplemente por diversión, sin necesidad de que lo que escribas signifique algo o tenga vocación de perdurar. Meros divertimentos para pasar el rato, para ejercitar la creatividad a partir de una simple frase que puede colocarse donde se quiera, significar cosas muy distintas y tener una importancia dentro del relato mayor o menor. Sin reglas y sin objetivos. Escribir por escribir.
Necesito voluntarios en la capital del reino para retomar esta costumbre. Yo, por mi parte, la he retomado en casa, pronto colgaré un relato de "esos" dado que "aquéllos", los que escribimos en nuestras veladas, quedaron olvidados en algún cajón.
10 jardineros comentan:
pues ....se me da fatal!!!...
mejor me dedico a leeros, eso me va más...
Yo me apunto. Avisadme con un mes de antelacion de la fecha.
Cuando tenga techo te daré la direccion para que me puedas invitar personalmente :)
...yo SÍ quiero.
Pero he de confesar que jamás he escrito nada. No me creo ni buen orador ni buen escritor.
Pero la idea me parece atractiva.
Cuenta conmigo Colette.
Pedro (profe de francés en la capital del reino)
Frente a los irreflexivos, que nunca dudan,
están los reflexivos, que nunca actúan.
No dudan para llegar a la decisión, sino
Para eludir la decisión. Las cabezas
sólo las utilizan para sacudirlas. Con aire grave
advierten contra el agua a los pasajeros de naves
hundiéndose.
¿Me apunto o no me apunto?
De la loa a la duda de Bertolt Brecht
Inicio de la loa a la duda:
¡Loada sea la duda! Os aconsejo que saludéis
serenamente y con respeto
a aquel que pesa vuestra palabra como una moneda falsa.
Quisiera que fueseis avisados y no dierais
vuestra palabra demasiado confiadamente.
(Inicio de la loa a la duda de Bertolt Brecht)
Creo que te apuntas, M.
A mi lo de escribir no se me da muy bien, pero si necesitan a alguien para levantar el acta de las reuniones...
A mi, siempre y cuando sean disparates - terapia, se me da bastante bien...
I'm in!
-¿qué hace usted aquí? dijo al bebedor
-beber. Respondió con aire lúgubre
-¿por qué bebes? le preguntó le petit prince
-para olvidar
-¿para olvidar qué?
-para olvidar que tengo vergüenza...
-¿vergüenza de qué?
-vergüenza de beber! concluyó el bebedor...
"definitivamente, las personas mayores son muuuuuuy estrañas...."
pos eso! con un més de antelación... ;)
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